Qué hacer cuando Hacienda te inspecciona
La Agencia Tributaria ha publicado su Plan Anual de Control Tributario 2026 con un mensaje inequívoco: se intensifican las inspecciones. Este año, la AEAT incorpora modelos de inteligencia artificial para la selección de contribuyentes, refuerza el control sobre el sector inmobiliario y las criptomonedas, y amplía las actuaciones sobre retenciones en la fuente. Si tu empresa factura más de un millón de euros o pertenece a sectores como la construcción, la hostelería o el comercio, las probabilidades de recibir una notificación de inicio de actuaciones inspectoras son más altas que nunca.
En este artículo te explicamos qué hacer desde el primer minuto, cuáles son tus derechos como contribuyente y cómo una defensa técnica especializada puede marcar la diferencia entre una regularización asumible y una sanción desproporcionada.
Las primeras 48 horas tras la notificación
Cuando recibes la notificación de inicio de actuaciones inspectoras de la AEAT, el reloj empieza a correr. Las decisiones que tomes en las primeras 48 horas pueden condicionar todo el procedimiento.
Lo primero que debes saber es que no estás obligado a responder de inmediato. La notificación te indica el alcance de la inspección —parcial o general— y los ejercicios e impuestos afectados. Tienes derecho a conocer exactamente qué va a revisarse y, sobre todo, a prepararte antes de aportar documentación.
En nuestra experiencia con empresas de Alicante, Valencia, Murcia y Albacete, el error más frecuente es entregar documentación de forma precipitada, sin valorar qué posiciones quedan abiertas y cuáles pueden cerrarse favorablemente. Una vez que el actuario tiene la información, no hay marcha atrás.
¿Qué deberías hacer en esas primeras horas? En primer lugar, no firmes nada sin asesoramiento especializado. Revisa el alcance exacto de la notificación: ¿afecta al Impuesto sobre Sociedades, al IVA, a las retenciones? Reúne la documentación contable y fiscal de los ejercicios afectados, pero no la envíes todavía. Y contacta con un especialista en defensa tributaria que conozca tu Delegación de la AEAT.
Cada Delegación tiene sus criterios y sus actuarios habituales. En Eteria conocemos las Delegaciones de la AEAT en Alicante, Valencia, Castellón, Murcia y Albacete, y los criterios del TEAR de cada territorio. Este conocimiento local no es un detalle menor: influye directamente en la estrategia de defensa.
Tus derechos como contribuyente inspeccionado
La Ley General Tributaria (artículos 34 y 142 LGT) reconoce una serie de derechos al contribuyente que muchos empresarios desconocen. Conocerlos y ejercerlos es la primera línea de defensa.
Tienes derecho a ser informado del alcance de las actuaciones al inicio del procedimiento. Tienes derecho a formular alegaciones y aportar documentos en cualquier momento antes de la propuesta de liquidación. Tienes derecho al trámite de audiencia previo a la resolución, un momento clave para presentar tu defensa. Y tienes derecho a que el procedimiento no se extienda más allá de los plazos legales: 18 meses como regla general, ampliable a 27 meses en determinados supuestos.
Un aspecto que muchos contribuyentes desconocen es que si la inspección excede los plazos legales sin causa justificada, las actuaciones pueden perder su efecto interruptivo de la prescripción. Esto significa que, en determinados casos, la deuda tributaria podría haber prescrito. Además, el contribuyente tiene derecho a que se le notifique cualquier ampliación del alcance si la inspección se extiende a nuevos impuestos o ejercicios no contemplados inicialmente.
La estrategia de defensa durante el procedimiento
Una inspección tributaria no es un trámite administrativo más. Es un procedimiento con fases definidas y plazos estrictos en el que cada actuación tiene consecuencias directas sobre el resultado final.
La estrategia de defensa comienza con el análisis del expediente: qué datos tiene la AEAT, qué posiciones pueden defenderse y cuáles conviene reconocer para minimizar la sanción. No se trata de oponerse a todo, sino de construir la mejor posición posible con argumentos técnicos sólidos.
En la fase de alegaciones previas al acta, es fundamental presentar la documentación y los argumentos que refuercen tu posición. Si el actuario propone un acta en disconformidad, se abre la vía para presentar alegaciones adicionales ante el Inspector Jefe.
La conformidad con el acta no siempre es la peor opción. El artículo 188.1.b de la LGT prevé una reducción del 30 % de la sanción por conformidad. Y si además se realiza el ingreso en período voluntario sin interponer recurso, se aplica una reducción adicional del 25 % (artículo 188.3 LGT) [VERIFICAR: confirmar porcentajes vigentes en 2026]. Combinadas, pueden suponer que la sanción efectiva sea significativamente menor que la propuesta inicial. Pero la conformidad solo tiene sentido si la regularización está bien fundamentada. Si hay argumentos sólidos para impugnar, la vía del recurso puede ser más rentable.
Cuando tu asesor habitual necesita refuerzo
En muchas inspecciones, el empresario descubre que su asesor fiscal habitual —que gestiona perfectamente las declaraciones trimestrales y el cierre contable— no tiene experiencia específica en procedimientos de inspección. Es una situación más frecuente de lo que parece, y no implica que tu asesor no sea bueno: la defensa tributaria es una especialización distinta.
En Eteria nos incorporamos al procedimiento de inspección en cualquier fase, trabajando mano a mano con tu asesor habitual. No se trata de sustituirle: él conoce tu negocio y tu contabilidad; nosotros aportamos la especialización técnica en el procedimiento inspector, en las alegaciones y en la impugnación ante el TEAR.
Este modelo de colaboración funciona porque evita mensajes contradictorios al cliente. Tu asesor sigue siendo tu interlocutor para el día a día fiscal; nosotros asumimos la defensa técnica ante el actuario y, si es necesario, ante los tribunales económico-administrativos. Si tu asesor te ha derivado a nuestro despacho, es señal de que actúa con responsabilidad profesional. Lo peor que puede pasar en una inspección es que pase el tiempo sin una estrategia clara.
El Plan de Control Tributario 2026
El Plan Anual de Control Tributario 2026, publicado en marzo, introduce novedades que aumentan el riesgo de inspección para muchas empresas. El uso de inteligencia artificial para la detección de riesgos fiscales, el control reforzado sobre operaciones con criptomonedas, la vigilancia sobre creadores de contenido digital y el escrutinio del sector inmobiliario son las líneas prioritarias.
La inspección tributaria no tiene por qué convertirse en una pesadilla. Con la información correcta, una estrategia bien definida y un equipo especializado, es posible limitar la regularización, reducir significativamente las sanciones y obtener resoluciones favorables en vía económico-administrativa.
Si acabas de recibir una notificación de la AEAT o tienes un procedimiento en marcha, llámanos hoy: analizamos tu expediente y te indicamos cuáles son tus opciones reales. Primera consulta sin compromiso.
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